Las relaciones sexuales no pueden circunscribirse solo al marco estrecho del acto sexual, pues también el erotismo cumple un rol trascendental. Es por eso que la sensualidad, el deseo y los juegos eróticos constituyen el preámbulo de un sexo más satisfactorio y placentero.

A través de la historia el erotismo ha sido condenado y sometido al control, pues fue considerado como algo obsceno e inmoral que provocaba la destrucción de los hombres.

Erotismo: definición

El erotismo constituye uno de los elementos de la vida interior del ser humano, aunque éste constantemente está buscando fuera el objeto del deseo.

Erotismo es un vocablo cuya etimología se origina en la expresión griega eros que entraña deseo o placer. Proviene también de Eros, considerado la deidad más joven de los dioses griegos, e hijo de Hermes y Afrodita y que ha servido de inspiración a filósofos, literatos y artistas en general.

El erotismo alude a todo lo concerniente a la sexualidad, se traduce en gestos, miradas, imaginaciones, insinuaciones, seducción, entre otras sensaciones. Y además, los erotismos sexuales pueden provocar una gran tensión, una vibración interna que suelen ser muy placenteros.

El amor erótico ha sido diferenciado del amor romántico, incluso se han considerado contradictorios entre sí, pues se dice que en éste prevalece el amor, pero éste cuando es verdadero, incluye al erotismo y a la sensualidad como importantes aderezos amorosos.

Erotismo en pareja

El erotismo en pareja es una forma compartida de despertar el deseo sexual. Para ello, se sugiere provocar a la pareja, ya sea hablándole o llamándole con una voz sensual, ponerse ropas íntimas o atuendos sensuales, cuidar el ámbito íntimo de la pareja, conocer el lenguaje sensual del cuerpo a través de las miradas, los gestos, el tacto, los movimientos en general.

Se debe contactar de forma delicada y sutil con la pareja, lo que facilitará la estimulación de la piel y de toda su sexualidad. También se recomienda usar aceites o cremas para tocar o masajear a esa persona que estás despertando todas tus sensaciones.

Besar en la boca, la cara o en otras partes del cuerpo puede crear un contexto erótico que facilite la aparición del deseo sexual. Este puede también ser potenciado a través del juego erótico usando la imaginación y los preludios amorosos.

Erotismo y sensualidad

El erotismo y la sensualidad son dos términos que se relacionan entre sí, incluso pudieran ser contradictorios. Tanto uno como el otro significan atracción, incitación, pero el erotismo rebasa a la sensualidad al incluir expresiones del rostro, actos y lenguaje muy peculiares.

Este podría llegar o no a la sexualidad en dependencia de la intención que se tenga y de la intimidad de que pueda disfrutarse. Pero ambos términos pueden dejar de ser considerados como opuestos si se comprenden realmente.

La sutileza de una mirada intensa, un susurro al oído, un roce aparentemente sin intención, hacen que el erotismo exceda lo simplemente sensual. Ambos pueden preceder de forma sublime a una relación amorosa, por lo que amor y el erotismo están muy relacionados.